Tipos de paciencia

Dicen que la paciencia es una de las principales virtudes de un broker, yo no puedo estar más de acuerdo. De hecho, cuando alguna vez escribí (e intenté seguir) las 10 reglas del plan especulador, la primera regla era “Sigue las reglas y ten paciencia”. Y no deja de ser curioso que para operar en los mercados más dinámicos y veloces del mundo, la características principal sea la paciencia, pero así es. Para el método Madi también es una cualidad imprescindible, sin la que no se puede tener éxito.

Así que la paciencia es fundamental. En el método Madi he optado por diferenciar dos tipos de paciencia, ambas importantes aunque sólo una crítica: la paciencia de entrada y la paciencia de salida.

La paciencia de entrada es fundamental y crítica. Sin esta paciencia en imposible ganar dinero en la bolsa. Esta paciencia es la que te hace mirar las gráficas y su evolución pero no entrar en el mercado hasta que se confirma el ambiente favorable con los indicadores del método (incluyendo la coherencia necesaria en las tres escalas temporales). Como ya he comentado en alguna ocasión, la metáfora sería el cazador que dispone la trampa y se esconde a la espera que sus víctimas caigan atrapadas. Esta paciencia marcará la diferencia entre una buena entrada y una mala entrada al mercado, una operación fácil o una operación estresante y complicada. Esta paciencia (o mejor dicho la falta de ella) fue la principal causante de mi anterior fracaso, la ansiedad de entrar al mercado (y por lo tanto pensar o suponer lo que iba a pasar en el mercado, y no guiarlo solo por los indicadores) me hacia entrar a destiempo, y es complicado salir airoso de esas operaciones. La verdad es que ahora esté tema lo llevo mucho mejor (los resultados lo demuestran).

Y por otro lado, está la paciencia de salida. Esta es la paciencia que te hace estirar los beneficios y aprovechar al máximo los ambientes favorables en los que estás teniendo éxito. Dicho de otra forma, cuando has decidido entrar al mercado (porque los indicadores así lo aconsejaban) y estás teniendo éxito, la tendencia es a salir demasiado pronto para recoger beneficios. Generalmente, esos ambientes favorables duran más de lo previsto, pero el miedo a perder lo conseguido hace que salgamos. A posteriori vemos el recorrido total del ambiente y nos arrepentimos de haber salido “tan pronto” ya que, de quedarnos un poco en el ambiente, podríamos haber duplicado o triplicado los resultados. En esta paciencia tengo que seguir trabajando.

La paciencia de salida está también relacionada con la entrada tardía en ambientes favorables. Ya que es uno de los motivos por los que podemos llegar tarde a un buen ambiente. Hemos sabido leerlo y aprovecharlo, pero hemos salido demasiado pronto (con beneficios). Vemos que el ambiente se prolonga y nos arrepentimos de haber salido tan pronto. En esta situación es muy tentador volver a entrar en el ambiente para ver si “aún puedo sacar algo más”. Esto es totalmente desaconsejable y peligroso, ya que una vez en ambiente favorable ha perdido su mejor momento, se convierte en demasiado imprevisible y arriesgado. Por una vez que te puede salir bien esa “repetición”, habrán 3 en las que el mercado te falle.

Pero como decía sólo el primer tipo de paciencia es crítico. Se puede vivir sin el segundo tipo de paciencia (por supuesto con ella terminaríamos la jornada de inversión mucho antes y con menos riesgo) pero no sin el primero. Es decir, si tenemos la paciencia necesaria para esperar 5 operaciones diarias de 1 día nos puede valer, pero si de esas 5 operaciones, en tres hemos entrado mal, tendremos serios problemas para sacar algo positivo de la jornada.

Por cierto, al final hoy, a pesar de superar bien todos los problemas (movimientos gigantes, plataformas que se cuelgan cuando menos te lo esperas, interet que se corta cuando peor está la cosa,…) he terminado perdiendo la mitad de lo ganado el viernes. Medio pasito para atrás. Y como digo el causante no ha sido todos esos problemas, sino el principal causante de mis pérdidas, YO. Con un 80% del objetivo diario conseguido (a este nivel la hoja excel de control ya se pone verdecita y debes dejarlo) he querido apurar y he terminado perdiendo, lo que es peor, perdiendo el control para intentar “subsanar” las pérdidas. De cara a mañana, el consejo que me doy a mi mismo es “no te presiones para intentar recuperar”, un día normal me vale.

Utilizando las escalas temporales

Las escalas temporales son una parte fundamental del método Madi. Como ya vimos, una vela japonesa muestra la evolución del precio para un periodo de tiempo determinado (1 minutos, 15 minutos, 1 día, 1 mes…) y ese tiempo es precisamente lo que denominamos escala temporal.

Para el método Madi (en su vertiente especuladora) utilizaremos tres escalas temporales, la escala de 1 minuto (a la que llamaremos escala principal), la escala de 5 minutos (o tendencia inmediata) y la escala de 15 minutos (o tendencia general). Una de las principales premisas (según dicen) para operar en bolsa o en mercados financieros es “seguir la tendencia” (aunque algunos como André Kostolany recomienden lo contrario). Yo creo que es un buen consejo y nosotros lo vamos a seguir, siempre será mejor y más seguro operar a favor de la tendencia, sólo que para nosotros la tendencia será marcada por la gráfica de 15 minutos (tendencia general). Más allá no existe nada, no sabemos de tendencias diarias, mensuales o anuales, nos da lo mismo (por ese motivo no nos importan mucho las noticias económicas mundiales).

Es importante destacar que las tendencias temporales se comportan como una muñeca matrioska rusa. En la gráfica de 15 minutos se incluye la gráfica de 5 minutos, y en ésta a su vez, la de 1 minuto. Dicho de otra forma, dentro de un ambiente en la gráfica de 15 minutos tendremos muchos ambientes a nivel de 5 minutos, y dentro de cada uno de estos ambientes, tendremos otros tantos ambientes a nivel de 1 minuto. Lo intento ilustrar con el siguiente gráfico.

Así que dentro de la tendencia general (marcada por la gráfica de 15 minutos), le daremos aún más importancia a la tendencia inmediata (osea, tendencia en la gráfica de 5 minutos). Así que usaremos la escala temporal de 15 minutos únicamente como referencia de la tendencia más general (creo que en la pantalla podemos ver algo más un día en períodos de 15 minutos) y la de 5 minutos como tendencia para nuestras operaciones (la gráfica incluye varias horas en períodos de 5 minutos).

Otro punto importante que destacar es que el comportamiento de los indicadores y osciladores (al menos los que utilizamos nosotros) es exactamente el mismo en todas las escalas temporales. La diferencia será el tiempo y la velocidad en que evolucionan, pero la forma de leerlos es la misma. Por lo tanto, también lo son en escalas temporales superiores (1 día?) y los usaremos en las vertientes inversoras del método (si algún día llegamos a ellas).

Mientras en la escala temporal de 1 minuto los movimientos (que forman los ambientes favorables) de los indicadores pueden ser de 10-15 pips, en la gráfica de 5 minutos pueden ser de hasta 50-70 pips, y de más de 200 pips en la gráfica de 15 minutos (obviamente serán de muchos más para escalas superiores). Si nuestro objetivo diario es de (por ejemplo) 6 pips, nos bastará con tres operaciones exitosas de 2 pips cada una. Así que, NUNCA operaremos con las gráficas de tendencias (son sólo referencias o unos indicadores más) y SIEMPRE operaremos con la gráfica de 1 minuto. Este detalle es de vital importancia porque incluso dentro de tendencias tan pequeñas como las que vemos en la gráfica de 5 minutos se producen movimientos lo suficientemente importantes para nosotros (a favor pero también en contra).

Nuestras operaciones no durarán más que algunos minutos dentro del mercado, y también por este motivo será la de 1 minuto nuestra gráfica principal de referencia para las operaciones. Si nos moviéramos con operaciones de varios días (estrategia Swing) buscaríamos operar con otra gráfica (probablemente 30 minutos o 1 hora) y los movimientos que vigilaríamos serían mucho más grandes (insisto, tanto a favor como en contra). No es nuestra filosofía, nosotros queremos hacer entre dos y cinco operaciones exitosas y cortas en cada sesión de operación.

Como decía al principio será importante operar a favor de la tendencia general, lo que no quiere que no se pueda operar en contra, solo que en contra se corren muchos más riesgos y las operaciones tienen que ser más pequeñas y más controladas. En un escenario ideal hay que intentar evitar la contradicción en las escalas temporales. Es decir, si las escalas de 15 y 5 minutos “marcan” una clara subida, debemos tener especial cuidado con las “señales” de mercado a la baja en la gráfica de 1 minuto. Si bajo este mismo escenario (5 y 15 minutos indican subida) la gráfica de 1 minuto (o escala principal) también señala subida, las posibilidades de éxito serán enormes.

Conclusión: estad pendientes de las tendencias en 15 y 5 minutos para intentar operar “con ellas” pero operad siempre con los indicadores de la gráfica de 1 minuto (o escala temporal  principal).

Visualizando el precio, velas japonesas

Como comentaba, existen dos valores (Bid y Ask) para el precio del  mercado en un momento dado, el precio de venta y el precio de compra (lo vemos cuando viajamos al extranjero y la moneda local se compra y se vende a distintos precios) y la diferencia se llama spread. El spread es, entre otras cosas, lo que gana el broker o intermediario, es decir, una pasta al cabo de todas las operaciones.

La evolución de estos precios son lo que determinan las gráficas que seguimos (y que los especialistas en análisis técnico siguen) para (intentar) determinar el comportamiento del mercado. Existen infinitud de teorías y “figuras” (desde los básicos soportes y resistencias, hasta las banderas, tazas, dobles techos o suelos y demás formaciones) sobre estos gráficos, nada muy importante para nosotros (quizá las resistencias y soportes fundamentales en todo caso).

El caso es que tenemos un gráfica para el precio de venta y una muy parecida (generalmente) para el precio de compra. En función de la operación que vayamos a realizar deberemos fijarnos en una u otra, pero ya hablaremos de eso cuando lleguemos a la estrategia de operación del método. Dentro de una gráfica el precio se puede representar de muchas formas (líneas, barras, velas japonesas…) siendo estas últimas las más utilizadas y las que vamos a utilizar nosotros en el método. También hay infinidad de teorías y análisis sobre las velas, que si doble máximo seguido, tres mínimos seguidos de dos máximos… no sé, imagino que internet estará lleno de cursos, videos y documentación por si alguien está interesado, yo no lo estoy en absoluto. Quizá con estas teorías el método fuera más fino y aumentara sus probabilidades de acierto pero… a mi (por ahora) me va bien sin estar teorías.

En el gráfico anterior se puede ver el típico gráfico de velas japonesas que utilizamos durante las operaciones. Básicamente, cada vela representa la evolución del precio en una unidad en el escala temporal seleccionada (1 minuto, 5 minutos, 1 hora, 1 día, lo que sea) y podemos ver velas verdes y velas rojas. Las velas verdes indican que durante ese periodo el precio final fue mayor que el precio inicial, y las velas rojas lo contrario (el precio final del periodo fue menor que el precio inicial). Imagino que todos los que leáis esto ya sabéis estas cosas, pero quería repasar un poco estos conceptos básicos en algún momento dentro del blog.

Además de la información que nos proporciona el color y la longitud de cada vela (la única información que vale algo la pena para nosotros), cada vela ofrece información (tal y como muestra la siguiente figura) sobre el precio inicial, máximo mínimo y final de dicho período. Los famosos (y peligrosos) movimientos gigantes se representan por velas (una o varias velas en función de la escala temporal seleccionada) muy largas, que pueden sacarte del mercado en cuestión de segundos.

Cuando no operar se convierte en la mejor forma de operar

No siempre tienes que operar y no siempre es bueno operar. Recuerda que tienes que marcarte tus objetivos (en pips) para cada día, semana y mes. Mientras los objetivos diarios deberían ser alcanzables con 3-6 operaciones con éxito al día (por ejemplo, un objetivo de 5 pips diarios se convierte en 3 asequibles operaciones exitosas de 1,6 pips cada una), deberías poder alcanzar tu objetivo semanal en 3-4 días (siguiendo con el ejemplo anterior, qué tal un objetivo de 15 pips semanales). Eso quiere decir, que no hay prisa, que no pasa nada porque en un momento determinado no encuentres momentos favorables.

Ya vimos que no hay que operar con movimientos gigantes en el mercado. Tampoco es bueno operar en las siguientes circunstancias:

  • Tenemos poco tiempo para operar. No quiero decir que para seguir el método Madi necesites mucho tiempo al día (ese es uno de los objetivos del método, libertad horaria), es posible que con dos horas tengas bastante, pero otra cosa es que tengas la jornada de operaciones limitada o presionada por alguien o algo (estas esperando al fontanera, una visita, un seminario online…).
  • Tu estado de ánimo no es el adecuado. Has tenido una muy mala (o muy buena noticia), has discutido con tu pareja, estas pendiente del resultado de un examen, estás eufórico/deprimido por los resultados de las jornadas anteriores. No lo pagues con el mercado, mejor tómate el día libre.
  • Has llegado a los objetivos marcados. Invertir (y más especular) es peligroso y arriesgado, no es una cosa fácil y siempre tendremos el riesgo de perder rápidamente lo que nos ha costado tanto esfuerzo ganar. Por otro lado, el hecho de marcar objetivos alcanzables no es casualidad. Los días de descanso son obligatorios y muy recomendables. La especulación en este tipo de entorno puede convertirse en obsesiva y debemos darle tregua a nuestra cabeza.
  • El mercado no está en calma. Bien porque se encuentre sobre-excitado como pasa con los movimientos gigantes (y después de que se produzcan) o bien porque está demasiado tranquilo. Esto último no suele ser muy buena señal si se producen en periodos de tiempo que no suele ser habitual. Es como si los leones estuvieran preparando su ataque del día, y es más que posible que te sorprenda con… un movimiento gigante.
  • Los indicadores no están correctamente alineados. La clave del método Madi son los indicadores, y concretamente seguirlos jeje Así que este punto parece obvio, sólo hay que invertir cuando los indicadores nos digan que hay que hacerlo y en claros ambientes favorables. Sin embargo, este sigue siendo el principal motivo de pérdidas, nos creemos más listos que los indicadores y “vemos”, “creemos” y “suponemos” demasiadas cosas.
  • Las escalas temporales se contradicen. Para el método Madi en su vertiente de especulación nos basamos en tres escalas temporales (por orden de mayor a menos importancia): 1 minuto, 5 minutos y 15 minutos (y todo lo que vaya más allá no nos importa mucho). Tengo pendiente una entrada sobre este tema, que es bastante importante, peo de momento lo que hay que tener en cuenta es que los indicadores se comportan de la misma manera en todas las escalas temporales. Y lo que en la gráfica de 1 minuto puede verse como un ambiente favorable, se deberá descartar si las otras dos escalas temporales están claramente indicando otro tipo de situación. Al final no tiene mucho sentido “luchar contra tendencia”.

Así que lo más importante es que no importa que perdamos un ambiente favorable, un rato o una jornada de inversión, la bolsa y el mercado siempre estarán ahí dando nuevas oportunidades. Hay ocasiones en las que es mucho mejor no operar que perder mucho dinero.

Llegar tarde nunca es bueno, ambientes favorables

Llegar tarde no es bueno en la vida en general, y tampoco lo es para la especulación financiera. el método Madi se basa en esperar pacientemente que se produzcan ambientes favorables y entonces, aprovecharlos todo lo que se pueda. Llamamos ambiente favorable al momento en que todos los indicadores del método están alineados correctamente (también el precio del mercado) y nos ofrece una oportunidad “segura” de operar. En ese sentido, me gusta la comparación con el cazador que deja preparada su trampa y se esconde esperando que el animal se acerque y caiga en la trampa. Vale, eso no es muy emocionante que digamos, y está bastante alejado de la idea de broker de película que da ordenes cada segundo pero… así es cómo funciona.

Operar con ambientes favorables evita los problemas de “me parece que el precio está bajando”, “ahora va a subir”, “ahora debería subir”,… Y ésto es fundamental porque la mayoría de las veces, nuestros ojos nos harán ver cosas que no son reales, sólo deseos. Los ambientes favorables son como las matemáticas (salvando las distancias puesto que ésto no es exacto ni ciencia), están basadas en números, en indicadores, no en percepciones.

Así que muy importante (y esto podría incluso convertirse en regla), sólo se debe operar con ambientes favorables. Y es más, el mejor momento dentro de un ambiente favorable es la primera parte del mismo, cuando los movimientos los más claros. Pero hay ocasiones que por cualquier motivo (estamos distraídos o mirando otra cosa) se nos ha escapado ‘vivo’ un ambiente favorable, no hemos entrado y los indicadores (y el precio) ya se están moviendo en la dirección esperada. En este caso, mi recomendación (de nuevo, casi una regla) es esperar al siguiente ambiente (que llegará, siempre llegan más) y olvidarse de este. Una lástima, sí, pero una vez el ambiente favorable se ha producido empieza a desvanecerse (probablemente a convertirse en un ambiente favorable en el sentido opuesto) y los movimientos se convierten en más impredecibles.

Otro caso típico es cuando hemos sabido esperar el ambiente favorable, hemos entrado convenientemente, pero hemos salido demasiado pronto. Es decir, hemos ganado algún pip, pero podríamos haber ganado más de haber permanecido dentro del mercado. En este caso, también recomiendo olvidarse de las gráficas por 5-10 minutos, ir al baño, a la nevera,… hasta que se haya pasado el ambiente y podamos esperar al siguiente. Habrá que seguir entrenando la paciencia en las salidas, pero mejor ganar poco que perder, en serio. E insisto, una vez los ambientes favorables se han producido, se vuelven demasiado impredecibles y peligrosos. A lo largo de un par de horas podemos tener más de 20 ambientes favorables de calidad así que… paciencia.

Las pegajosas líneas azules

Uno de los indicadores del método Madi para la especulación en el mercado son las Bandas de Bollinger. No es la idea de esta entrada profundizar en su definición (entre otras cosas porque no la tengo muy clara) ni en su uso como indicador, ya habrán otras entradas destinadas a eso. Quería comentar sobre una peculiaridad de este indicador, que aunque no sé muy bien porqué sucede (ya dije que no me iba a interesar mucho por el porqué de las cosas, sino en su utilidad para el método) conviene tenerla en cuanta en nuestras operaciones.

Para quién no conozca el indicardor (y copio directamente de la Wikipedia): Las Bandas de Bollinger constan de dos líneas: una superior y una inferior, y además por lo general se representa también una media móvil simple. Las bandas reflejan la volatilidad del… bla bla bla…

Total que (pido disculpas por la simplicidad) una línea “por arriba” del precio, otra “por abajo” y una “por en medio” que mi plataforma pinta de azul (las otras dos son rojas), y que da origen a esta entrada del blog. El caso es que esas líneas (las tres) además de tener su propia lectura, también actúan como soportes y resistencias (supongo que todos estamos familiarizados con estos términos, sino aquí dejo una referencia). Pues la famosa línea azul, tiene además otra propiedad, es pegajosa. Lo explico con un ejemplo gráfico. Por cierto, lo que explico no ocurre siempre (nada en la bolsa lo hace) pero lo hace con bastante frecuencia.

Supongamos la serie de velas (forma de representar la variación de precio en un periodo determinado) del gráfico A. Sabemos que el precio (después de “tocar” la banda inferior) tiene muchas posibilidades de irse para arriba como muestran las siguientes velas. Y efectivamente sube, hasta encontrarse con la línea azul. En la línea azul pasarán cosas y curiosamente la línea azul “afectará” al devenir del precio. El gráfico B ilustra la propiedad de “pegajosidad” a la que hacía referencia antes. Es decir, el precio se queda pegado a la línea azul durante un tiempo. Ahora sólo pueden pesar dos cosas, un rápido descenso o una rápida subida. Aunque ambas cosas son probables, yo siempre le daría más opciones (75/25?) a que el precio seguirá con el sentido que llevaba antes de “chocar” con la línea, como vemos en el gráfico C.

Total, que el comportamiento pegajoso existe (que me lo digan a mi esta mañana), y que las líneas azules (y las rojas) afectan al precio, como en este caso que retuvo la subida para finalmente dejarle seguir subiendo pero que, en caso de no haber podido “romper esa resistencia”, el precio podría haberse ido perfectamente para abajo. Por cierto… esa retención no parece un punto interesante de entrada? Si ha entrado antes y te encuentras con una línea pegajosa y el resto de indicadores “son favorable”, sólo ten paciencia, romperá la línea azul (aunque por el camino te de algunos sustos).

regla: buscamos pips, no dinero

Como decía, El método Madi es extremadamente simplista (que no simple) y omite un montón de detalles (y otras cosas mucho más grandes que detalles) puesto que, en realidad, no aportan mucho a mi forma de trabajar. Así como podemos (los madinianos?) invertir sin estar pendientes de las noticias económicas o financieras (incluso generales diría yo) que ocurren en el mundo (es más, en la mayoría de las ocasiones las noticias están tan sesgadas y manipuladas que es mucho mejor así) podemos permitirnos omitir algunos conceptos teóricos.

Ese es el caso de esta entrada pips. Por lo que alguna vez he leído por ahí, los pips son algo así como la mínima unidad en que puede variar en precio en un mercado. Por supuesto, los pips tienen su equivalencia económica que varía en función de cada mercado. Cuando estamos operando sobre los gráficos de la plataforma, los numeritos que vemos subir y bajar son los pips que vamos ganando o perdiendo (ni el precio del mercado, ni nuestras ganancias/pérdidas).

Para el mercado, yo diría (y es todo lo preciso que puedo ser) que un pip equivale a 0,1 dólares. Y además, esa unidad de pip no es lo mínimo que puede moverse un precio, en realidad se mueven por décimas de pip. Osea que 0,1 pips (mínimo movimiendo del precio en la gráfica) son 0,01 dólares. Cuando operamos (término para “invertimos”) tenemos la opción de elegir el número de unidades (de contratos?) que queremos invertir. Yo digo que son contratos, pero como en realidad no lo sé, yo les llamaré unidades. Así que si elegimos 100 unidades y el precio se mueve a nuestro favor 2,3 pips, habremos “ganado” 0,1 x 2,3 x 100 = 23 dólares.

El hecho de escribir “ganado” no es casualidad. Las plataformas de inversión (o mejor dicho las empresas/brokers que hay detrás) ganan mucho (pero que mucho) dinero con nuestras operaciones. El spread (diferencial entre el precio de compra y el precio de venta, comisión del broker o barrera que tenemos que superar antes de empezar a ganar en cada operación) también se mide en pips, y deberemos tenerlo en cuenta en nuestras inversiones. En el mismo instante en que inicias una operación, ya pierdes el spread. Si echas la cuenta y piensas que por cada operación que hacemos, los brokers se llevan (en torno a) 2 pips (por el número de unidades) ganemos nosotros o perdamos, te llevarás las manos a la cabeza, así que mejor no lo hagas. Simplemente es así (espero que si algún día opero con cuentas grandes encuentre una plataforma que reduzca los spreads) y (a diferencia del plan inversor donde podremos minimizarlo) aquí hay que vivir con ello. Así que más nos vale que las operaciones en las que entremos tengan un recorrido potencial grande, para diluir el spread. En nuestro ejemplo entonces… 0,1 x (2,3-2) x 100 = 3 dólares. Se entiende, no?

Las unidades son una variable clave que tenemos que controlar en nuestro sistema ya que en función del número de unidades que seleccionemos necesitaremos más o menos margen en la plataforma para cubrir nuestra inversión. Creo que en algunos sitios llaman a esto “gestión del riesgo”. La cosa es que necesitamos un sistema rápido de saber con cuántas unidades podemos operar. Con un sistema (bien hecho) de este tipo nos aseguramos (junto con otras variables que ya veremos) de no quedarnos nunca fuera del mercado al día siguiente. Mi sistema (tan elaborado como una celda en una hoja excel) me calcula el número de unidades en función del capital (dinero en la cuenta de operaciones) que tengo disponible, y dejándome un margen libre del 50% (lo cual es un criterio completamente subjetivo). Pero de esta forma, mis unidades siempre se mueven al compás de mi capital y me estabilizan el riesgo al 50% del margen (por supuesto eso no quiere decir que puedo llegar a perder el 50% en una operación!!).

Y tras todo este rollo, la regla por la que venía este post. Y es que cuando operamos debemos centrarnos en los pips (que ganamos o perdemos) no en su equivalencia económica. Esto, que parece tan sencillo (y recomiendan en todos los libros de calidad aceptable) yo no lo había aplicado anteriormente y ahora, que lo estoy aplicando (con mi cuenta demo todavía) funciona muy bien. Estar pendiente de los dólares (o euros) que ganamos o perdemos puede marearnos, inducirnos a errores o a precipitaciones. Es algo así como lo que dice el Dr. House: “el dolor (o el hecho de implicarse con los pacientes) altera nuestras decisiones”. Totalmente cierto, pensar en lo que llevamos ganado (o sobre todo perdido) nos hará equivocarnos.

Nuestra estrategia de inversión debe estar centrada en los pips (ganar pips si es posible jeje) que luego, el sistema de gestión de riesgo (como el descrito anteriormente) ya se encargará de decirnos cuántas unidades usamos y por lo tanto, de convertir pips en dineros. Al sistema debería darle lo mismo operar con una unidad de con 5.000, el resultado debería ser el mismo. En esa independencia del dinero (por supuesto, puedes mirarlo al final o durante la sesión en momentos puntuales) es la que hay que trabajar y la que nos permitirá afianzar el sistema de inversión.

En ese mismo sentido, será necesario marcar las máximas pérdidas y ganancias (para una jornada, para la semana y para el mes) en pips. Una vez alcanzado ese límite (para bien o para mal) deberemos parar. Si por ejemplo, el miércoles alcanzo mi máximo para la semana, el resto de la semana no operaré. Si el día 20 del mes he alcanzado el máximo del mes, tengo 10 días para descansar (no olvides que este tipo de inversión es cansada, estresante y sobre todo, arriesgada). Y lo que es más importante, si durante la jornada alcanzo mis máximos pips de pérdidas establecidos, también debo parar. Si he seguido el sistema para las entradas, sólo hará sido una mala jornada (incluso diríamos que mala suerte) y debemos salir y esperar que la siguiente jornada sea mejor. Esto es super importante, y es en lo que más estoy trabajando yo.

Para finalizar, mi consejo es que los límites sean “fácilmente” alcanzables, de forma que te permitan tomarte esos “tiempos libres” al final de cada periodo (dia, semana, mes o incluso año). En mi caso, tengo establecido el límite de pérdidas diario al 60% de las ganancias diarias máximas. Pero como decía en el sistema de gestión de riesgo, estas medidas son subjetivas y cada uno debe marcarse (y ajustarlas con el tiempo) las suyas propias.

 

regla: no invertir con movimientos gigantes

Normalmente todos los pares del Forex y también como no, el par Euro/Dolar (a partir de ahora me referiré al par Euro/Dolar del Forex como “mercado” puesto que es el único con el que operaré, aunque sé que tiene un nombre específico en la jerga de los especuladores) tienen un movimiento continuo, con más o menos volatilidad. Las gráficas se van moviendo poco a poco (pese a tratarse de un mercado extremadamente rápido y dinámico) y puedes ver como “detrás del uno viene el dos y luego el tres”, es decir, los movimientos de los precios no son muy bruscos. Aún así, es frecuente encontrar movimientos rápidos de entre 2 y 10 pips, esto es, el precio cambia en ese rango en cuestión décimas de segundo.

Esto es debido fundamentalmente (digo yo) a grandes movimientos de los grandes agentes del mercado (me gusta el término “leones” de Vicente Castellano) que puedan comprar (o vender) millones en pocos segundo y hacen que los precios caigan o se disparen de forma descontrolada (para el resto de nosotros los mortales). Tampoco voy a preocuparme mucho de por qué pasan las cosas en el mercado (es un tema demasiado aburrido y no nos va a ayudar demasiado para nuestro propósito), pero sí de cómo estar preparado para “sobrevivir” a esos movimientos rápidos (sí, me refiero a no perder demasiado, a seguir estando en el mercado el día siguiente). El caso es que estos movimientos rápidos de hasta 10-15 pips nos son malos del todo, y bien cogidos, pueden hacer que nuestra jornada de inversión sea tan larga como 3 minutos.

Por movimientos gigantes (título de advertencia del post) me refiero a movimientos rápidos (un par de minutos) que mueven el precio 30 o 40 pips. Éstos son los peligrosos. Y no son peligrosos porque nos puedan hacer perder dinero ya que (como iremos viendo) nuestro sistema de seguridad (stop loss) saltará limitando nuestras pérdidas y evitando la catástrofe. El problema de estos movimientos es que dejan al mercado en un estado de sobre-volatilidad nada aconsejable. Durante la siguiente hora (por supuesto no son datos exactos) el mercado se moverá con grandes (e impredecibles) saltos que pueden hacernos ganar mucho dinero, pero también perderlo, y más o menos con la misma proporción. Así que nuestra estrategia de inversión pasa a ser un juego de azar donde no nos conviene jugar.

Durante este periodo, todos los indicadores de nuestro sistema funcionan igual solo que a una escala multiplicada por 5 y no son tan fiables como lo son en un estado de volatilidad normal (o“calma”, que no falta de volumen y movimientos). En este escenario cuando los indicadores son claramente bajistas, se puede producir un rebote (estamos hablando de 15 pips de rebote, por ejemplo) que nos destroce la estrategia, aunque finalmente el mercado se comporte “como toca” (como habíamos previsto con los indicadores).

No estoy muy seguro de por qué se producen estos movimientos (ya he dicho que tampoco me obsesiona el tema) pero tengo algunas pistas (se os ocurren más?):

  • Se produce una noticia económica de gran alcance. Tengo bastantes dudas de que el mercado reaccione naturalmente ha este tipo de noticias, pero quizá las más gordas si afecten. Por ejemplo, sinceramente no noté cambios importantes en el mercado tras el terremoto de Japón, por lo menos no en las escalas temporales que nos importan. Ni siquiera los desplomes históricos de las bolsas en los últimos años habrían sido significativos (siempre hay subidas y bajadas independientemente de cual sea la tendencia general). En cualquier caso, aquí dejo un calendario de las principales noticias económicas que se producen en el día. La aplicación permite ver a qué hora se anunciarán, qué mercados afectarán principalmente, los datos esperados y anteriores y el dato actual cuando se publique. Si en algún caso tuviera que mirar este tipo de noticias, sin duda, lo miraría ahí.
  • Apertura de los mercados. Cuando se abre un mercado importante (Nuevo York, Londres, Frankfurt, Japón o Australia por ese orden) se suelen producir movimientos bruscos. Lo mejor es tener identificadas esas horas y estar fuera del mercado. Estos movimientos gigantes no tienen los efectos mencionados anteriormente, y al acabo de 10 o 15 minutos el mercado ha recuperado el estado de sobre-volatilidad y vuelve a la calma.
  • Acciones empresariales o gubernamentales. Los leones salen de caza (a ganar dinero) a coste de los pequeños inversores indefensos. Con sus grandes movimientos de compra y venta (unidos con el pánico o euforia colectiva de los pequeños inversores) son capaces de mover los precios en segundos. Para estos casos, quizá un indicador de volumen fuera interesante… lástima que mi sistema no tenga ninguno ;)

En cualquier de los casos, no vamos a ser capaces de predecir (con certeza) esos movimientos (incluso después de que se produzcan nuestros indicadores no serán fiables) así que lo que tenemos que hacer es:

  • Si estamos dentro del mercado en el momento se producen, no podemos hacer mucho, probablemente nuestro stop loss o nuestro limite de ganancias habrán saltados antes de que podamos tocar el ratón. En cualquier caso, esta es una muestra de lo IMPRESCINDIBLE que es tener SIEMPRE definido el stop loss. Si tenemos oportunidad, mi consejo es salir del mercado lo antes posible.
  • Si no estábamos dentro del mercado, lo mejor que podemos hacer es cerrar (literalmente) la plataforma y dedicarnos a hacer otras cosas. No pasa nada, podemos perder esa hora (o jornada) de inversión, tras dos horas (o al día siguiente) tendremos más oportunidades de inversión. Si nos quedamos mirando la pantalla, veremos oportunidades de inversión (reales porque los indicadores así lo marcarán) pero correremos un riesgo innecesario (vuelvo a recordar que en estos casos los indicadores no son fiables). Solo cierra la pantalla, sal de compras, lee las noticias o friega los platos, será más productivo.

 

Estado inicial del proyecto

El proyecto arranca basado en el anterior plan especulador, es decir, operaciones especuladoras intradía en el Forex, concretamente en el cambio Euro/Dolar (anteriormente probé con otros pares de monedas diferentes, ya comentaré cómo he decidido quedarme sólo con uno y en concreto con éste). Si esta parte del plan funciona, me permitirá empezar a centrarme en otras partes también importantes como son las inversiones en acciones.

He estado probando durante tres semanas el método y los resultados han sido lo suficientemente buenos como para dar un par adelante. Así que esta semana empecé las operaciones con una mínima cuenta de dinero real. Y esta pequeña cantidad es exactamente el saldo inicial del proyecto (más 50 euros que aún quedaban en la cuenta y que era el saldo mínimo para mantenerla abierta). Por ahora (sólo tres días de especulación real) los resultados no están siendo los esperados. Aunque tampoco tengo pérdidas significativas, mi mente actúa diferente con dinero real y el miedo a las pérdidas hace que me sienta bloqueado. Incluso me estoy plateando volver a las prácticas. Me queda un día de esta semana (puesto que el viernes no podré), así que decidiré durante el fin de semana.

 

Primera entrada, presentación

Finalmente, después de dudar de si escribir en una categoría de mi blog Ethan’s Garden (donde ya he estado hablando de inversión y especulación antes), he decidido crear un blog independiente para centrarlo exclusivamente en este método de inversión que es El método de Madi. La verdad me sorprende lo rápido que se puede tener un blog (más o menos en condiciones como este) funcionando, creo que han sido unos tres días de trabajo (un poquillo más teniendo en cuenta que me tocó desempolvar mi gorra de informático para programar el widget de la derecha que muestra el cambio euro/dólar en tiempo real, que en realidad sólo es un capricho).

Creo que la motivación para intentar aplicar un método de este tipo está clara. Me gustaría poder vivir de las inversiones y especulaciones financieras, y disfrutar de mucho más tiempo libre sin preocuparme por financiar mi vida. Y la motivación para escribir este blog no es otra que la de compartir mis experiencias, éxito y fracasos. Y además, obligarme a mi mismo a cumplir mis propias reglas, puesto que ahora será público lo que haga.

No es la primera que lo voy a intentar (lo de la inversión y también lo de ir escribiendo sobre ello), pero espero que esta vez sí salga bien. De hecho, como ya he dicho, llegué a crear dos planes diferentes, un plan inversor y otro plan especulador, con resultados entre normalito (el primero) y desastroso (el segundo). Por resumirlo;

El plan inversor se basaba en invertir en acciones de empresas que se encontraran “baratas” y con alto retorno por dividendos. Precisamente ese saber si una empresa estaba “barata” o “cara” se convirtió en el núcleo y estrategia del plan. Lo cierto es por nuestra inexperiencia y por ir ajustando poco a poco el método los resultados iniciales fueron más bien negativos. También encontramos un momento histórico en la bolsa española, que hacía que la mayor parte de las acciones (especialmente los bancos) se encontraran baratas, y las posibilidades de ganar fueran altas. Finalmente los resultados terminaron siendo ligeramente positivos y por razones personales, tuve que abandonar el plan.

Y, por otro lado, estaba el plan especulador que trataba de hacer inversiones a muy corto plazo y obtener un rendimiento lo suficientemente interesante como para convertirse en la principal fuente de ingresos. Después de probar con el índice SP500 y con CFDs, finalmente me decidí por apostar (más de lo que debería haberlo hecho probablemente) por las inversiones en el Forex, el mayor mercado del mundo. Finalmente el plan fue un desastre y tuve que abandonarlo.

Sobre el anterior plan especulador va a ir la primer parte del método. Después de mi experiencia (con muchos más fracasos que éxitos) estoy convencido de que sí es posible, pero no es fácil. Es posible porque el plan ha funcionado (incluso muy bien) por momentos, pero no es fácil porque el periodo de ajuste de la estrategia, la inexperiencia y sobre todo, el saltarse constantemente las reglas y no ser un trader disciplinado derrumbo todo el proyecto. Así pues, creo sinceramente que ahí está el secreto, convertirse en un trader disciplinado y seguir una estrategia definida (que puede ir cambiando con el tiempo).

En el blog voy a ir comentando las cosas sin mucho orden, conforme me vengan a la cabeza o me vayan ocurriendo, puesto que este blog no pretende ser un manual de inversión. En fin, espero que me vaya muy bien y tengo mucho éxito, y vosotros (quien quiera seguirme) lo vea.

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